Alertas y síntomas

Principales síntomas que pueden afectar el piso pélvico

El piso pélvico es una red de músculos y tejidos que sostiene órganos fundamentales como la vejiga, el útero y el recto.
Cuando se debilita, sufre algún daño o se tensa en exceso, pueden surgir síntomas que impactan la vida cotidiana, la comodidad e incluso la seguridad al moverse.
Reconocer estos cambios a tiempo es clave para cuidar tu bienestar.

Prolapso de órganos pélvicos

Es cuando alguno de los órganos que sostiene tu piso pélvico (vejiga, útero o recto) baja de su lugar y empuja hacia la vagina.

  • Cómo se siente: Pesadez o presión en la zona íntima, bulto que se nota o se toca, molestias al caminar, orinar o evacuar
  • Cómo ayuda el pesario: Actúa como un “soporte interno” que devuelve el órgano a su posición y alivia la presión.

Escapes de orina (Incontinencia urinaria)

Es cuando sale orina sin querer.

  • Puede pasar: Al reír, toser, estornudar, correr o incluso antes de llegar al baño.
  • Por qué ocurre: Los músculos que cierran la vejiga están más débiles o no se coordinan bien.
  • Cómo ayuda el pesario: Algunos modelos presionan suavemente la uretra para evitar los escapes al hacer esfuerzo.

Escapes de gases o heces (Incontinencia fecal)

Es menos común, pero puede pasar cuando los músculos que controlan el ano y el recto están debilitados.

  • Cómo se nota: Salida involuntaria de gases o de heces blandas.
  • Apoyo: Ejercicios y tratamiento médico, y en algunos casos complementados con el uso de pesario cuando existe un diagnóstico de prolapso.

Dolor pélvico crónico

Dolor o molestia constante en la parte baja del abdomen o dentro de la pelvis que dura más de seis meses.

  • Puede estar ligado a: Músculos tensos, cicatrices, inflamaciones o nervios irritados.
  • Importante: El pesario no siempre es el tratamiento más adecuado, aunque puede recomendarse cuando se produce o diagnostica un prolapso.

Cambios en la vida sexual

  • Lo que puede pasar: Dolor durante las relaciones, menos placer o sensación diferente.
  • Relación con el piso pélvico: Puede deberse a debilidad o tensión muscular, cambios hormonales o prolapsos.
  • Apoyo: Ejercicios, lubricantes, terapia física y, si es necesario, uso de pesario ginecológico para mejorar el soporte.

Músculos demasiado tensos (Hipertonía)

  • Cómo se siente: Dificultad para relajar la zona, dolor al tener relaciones, estreñimiento o sensación de bloqueo para orinar.
  • Solución: Técnicas de relajación, fisioterapia y cuidado guiado.

Músculos muy débiles (Hipotonía)

  • Cómo se siente: Pérdida de fuerza para retener la orina o gases, sensación de que “todo cuelga” o menos sensibilidad íntima.
  • Apoyo: Ejercicios de fortalecimiento, cambios de hábitos y uso de un pesario ginecológico para dar soporte mientras los músculos recuperan fuerza.

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